Testimonio Antonia

“Mágico” es la palabra que describe perfectamente el parto de nuestro hijo Iñaki. Yo me sentia tan llena de amor y felicidad, tanto que no pude dormir apesar de tener más de 24 hrs de trabajo de parto.

Gracias a nuestra ginecóloga Jazmín y su equipo (doula Aida) que está comprometido al parto humanizado, tuvimos una experiencia maravillosa e inolvidable.

Las contracciones empezaron a las 2:30 en la madrugada y eran desde el inicio muy irregulares y fuertes. Tratamos de aguantar lo más que podíamos en casa pero después de casi 12 horas con contracciones fuertes ya no nos sentíamos cómodos. Marcamos a  Dra Jazmín y le pedimos si ya nos podíamos ir al hospital. Sin discusión, aunque ella sabía que todavía faltaba mucho tiempo a dar a luz, quedamos en que nos veíamos a las 3:00 por la tarde en el hospital México Americano.

Al llegar al hospital ya nos sentíamos más relajados a tener Jazmín y doula Aida a nuestro lado.

Doula Aida me ayudó con varios métodos alternativos por mis contracciones y Dra Jazmín reducía sus intervenciones al mínimo para que el parto podía suceder de la manera más natural posible.

Dra Jazmín sabía que tener un parto en agua era mi gran deseo y hizo todo lo posible para hacer mi sueño realidad.

Un poquito después de media noche y después de casi 24 horas de trabajo de parto, nos fuimos finalmente a la tina para poder recibir nuestro bebé en agua.

Jesús:

Confirmé que efectivamente la mujer es de otro planeta y me siento priviligiado por tener a una mujer tan valiente y compartir conmigo la mejor experiencia de mi vida, ver como nace mi hijo.

Fue maravilloso vivir el proceso tan de cerca, aunque yo no lo sufri (desafortunadamente y ustedes futuras mamás se estan pensando otras cosas de mi) uno como hombre igual se preocupa y quisiera ayudar más pero sólo te vuelves un espectador y soporte del milagro más grande, una nueva vida. La mujer se transforma y saca unas fuerzas impresionantes que jamás había visto. Ahora entiendo que el amor al hijo es tan grande que olvidan todo el sufrimiento al momento de saber que pronto estará en sus brazos.
Como padre, yo estaba super feliz. En este mundo nuevo de “experiencias”, nada se compara con un parto humanizado. Lo de papás cuervos es cierto, tu hijo se convierte en el más guapo y maravilloso, lleno de color y de vida. Ahora que veo las fotos nació azul y arrugado como todo bebé pero sin duda alguna desde ese momento existe un fuerte apego y amor por mi hijo.

Sólo me queda decir, gracias Jazmín por haber hecho posible este parto en agua. Sin duda tu experiencia y trucos fueron esenciales para que esto pasara.

En cuanto a la doula Aida es un ángel. La mejor.